|
Las viejas diosas
1
Las hermanas que no tuve
me saludan a veces
Caminan por el sueño
leguas y leguas
hasta un lugar que ellas solas saben
Se detienen al costado de un altar ruinoso
hacen gestos procaces
y musitan palabras al revés
salvo la menor
muy niña y pudorosa
que mete de vez en cuando
una mano entre sus piernas
y saca una perla
depositándola
en el sagrario polvoriento
Mis hermanas no son buenas ni malas
pero agonizan de mí
y odian
2
Encerradas con las gallinas viejas
mis sobrinas
madres de basiliscos
ponen sus huevos a la hora de la siesta
Colgadas de la zaranda caliente
la estridencia de la luz
las enfurece
Entonces me crepitan
quiebran los huevos
y con las uñas crecidas y los espolones
desgarran el aire
3
Los sollozos
los imperceptibles quejidos
de un sufrimiento real
la sarna
la empiojada muchedumbre
de peones que hablan bajo
allá
en la remota edad feliz
cuando la infinita servidumbre de mujeres
encendía las madrugadas
de bellas canciones
y nosotros
crueles
inmortales
inmersos en el oro de la eternidad
bajo el amparo de las grandes madres
escuchábamos indiferentes
los sollozos
los imperceptibles quejidos
de un sufrimiento real
De: Resumen de espejos
|